Esto es mucho más que el número de estrellas que se estima que hay en la Vía Láctea (1011) y equivale a unos 20 millones de libros de 500 páginas, ¡ o sea la suma de todos los textos actualmente contenidos en todas las bibliotecas de la Tierra!. El cerebro es la computadora de mayor capacidad de almacenamiento de información del mundo (280 trillones de Bytes). La unidad anatómica y funcional del cerebro es la neurona (célula del sistema nervioso). El cerebro humano pesa menos de 1 y ½ Kilogramo masa, y contiene unas 10.000 millones de neuronas, cada una de ellas establece entre 10.000 y 50.000 contactos con las células vecinas, y pueden recibir hasta 200.000 mensajes.
Se divide en:
- Cerebro anterior.
- Cerebro medio.
- Cerebro posterior.
El cerebro anterior o proencéfalo se divide en diencéfalo y telencéfalo. El diencéfalo comprende: el tálamo, el hipotálamo, el quiasma óptico, la hipófisis, los tubérculos mamilares y la cavidad llamada tercer ventrículo.
El teléncefalo está formado por los ganglios basales: núcleos caudado y lenticular que forman el cuerpo estriado, y el cuerpo amigdalino y el claustro; el rinencéfalo, el hipocampo y el área septal, que forman el sistema límbico; y la corteza cerebral o neocortex.
El ensanchamiento del teléncefalo forma los hemisferios cerebrales que constan de tres lóbulos: frontal, temporal y occipital. Externamente los hemisferios tienen múltiples pliegues separados por hendiduras que cuando son profundas se llaman cisuras.
Los dos hemisferios están unidos por el cuerpo calloso, formado por fibras que cruzan de un hemisferio a otro.
La corteza cerebral es una capa de sustancia gris que se extiende sobre la superficie de los hemisferios.
De estas estructuras del encéfalo sólo vamos a estudiar algunas que tienen importancia más resaltante para comprender las bases fisiológicas de la conducta.
En el cerebro se distinguen tres estructuras fundamentales, que son: la corteza cerebral, formada por una sustancia gris (los somas de las neuronas); la porción o masa central, constituida por una sustancia blanca o cuerpo calloso (los axones de las neuronas) y los núcleos debase, formados por agrupaciones o gránulos de sustancias gris.
La corteza cerebral presenta ciertos pliegues y hendiduras. Los pliegues se denominan circunvoluciones. En ella se producen las más complejas interconexiones neuronales, que proporcionan al hombre su capacidad intelectual y emocional.
Los hemisferios. El hemisferio derecho y el izquierdo controlan funciones absolutamente diferentes. Mientras el primero manda sobre facultades como la capacidad creativa, artística y la orientación espacial; el segundo lo hace sobre otras, como el cálculo matemático, la comprensión verbal y la memoria. A pesar de ello, ambos se complementan.
específicas. El control del cuerpo por parte de los hemisferios es cruzado. Es decir, el hemisferio derecho domina la mitad izquierda del cuerpo, y el izquierdo, la derecha.
La actividad del cerebro consiste en procesar miles de millones de impulsos eléctricos (impulsos nerviosos) que viajan a través de las neuronas a una velocidad que alcanzan los 300 Kilómetros sobre hora (Km/h), y cuya frecuencia o número de pulsaciones constituye el elemento variable del mensaje codificado. Pero el impulso nervioso, no puede saltar de una neurona a otra. Para salvar la distancia, la neurona libera un auténtico 'mensajero químico', llamado neurotransmisor. Se llaman neurotransmisor o neurohumor a toda sustancia química liberada por cualquier terminación nerviosa que transmite un impulso de una neurona a otra a un músculo o a una glándula. El lugar donde dos neuronas se unen (no físicamente) se llama sinapsis. Los impulsos nerviosos pasan por la sinapsis en una sola dirección, del axón de una neurona a la dendrita de la otra neurona.
El cerebro es un órgano de enorme complejidad y los procesos bioquímicos que intervienen en su funcionamiento son tan precisos y delicados, que diversas sustancias ingeridas, aspiradas o inyectadas alteran su funcionamiento o lo dañan.
El cerebro, que se presenta generalmente en forma de un grueso ovoide con la extremidad posterior más amplia respecto a la anterior, ocupa gran parte del cráneo, incluida la fosa craneal posterior. El volumen y el peso son variables según la edad, la forma del cráneo etc., y además se distinguen claramente según el sexo.
En el cerebro distinguiremos una porción convexa, en relación con la calota craneal, y una base que constituye su cara inferior. Una fisura longitudinal bastante profunda divide parcialmente estas partes en los hemisferios, derecho e izquierdo. En el seno de esta fisura ínterhemisférica se encuentra una prolongación de la duramadre, hoz del cerebro, que llega a encontrar en la parte media de los dos hemisferios una lámina de sustancia blanca que constituye el segmento de unión entre estos últimos y que se conoce con el nombre de cuerpo calloso. En correspondencia a esta formación en la cara basal del cerebro se aprecian como medios de conexión de naturaleza nerviosa entre los dos hemisferios las partes de sustancia blanca y gris conocidas como formaciones comisurales de la base. Otras formaciones ínterhemisféricas están representadas por el quiasma de los nervios ópticos, por las cintillas ópticas, por el tuber cinereum, formados en parte por sustancia blanca y en parte por sustancia gris.
Toda la superficie del cerebro, como todas las otras formaciones contenidas en el cráneo, presentan una serie de salientes (circunvoluciones) y de surcos más o menos profundos (fisuras) que le confieren un aspecto muy característico y los subdividen en lóbulos (frontales, temporales, occipital, etc.) de gran importancia, especialmente las numerosas alteraciones patológicas que se dan en estas zonas. La fisura lateral o de Silvio se inicia en la cara inferior de cada hemisferio cerebral, formando una curvatura muy manifiesta y encontrándose luego también en la cara lateral de éste en la unión entre el tercio medio con el tercio posterior. En la profundidad del surco está contenida, además de la arteria cerebral media, rama de la arteria carótida interna, una formación cortical muy importante denominada ínsula de Reil o lóbulo de la ínsula. Por la presencia de la cisura de Silvio, la parte basal de la extremidad anterior del hemisferio cerebral se divide en una parte pre-Silviana, que contiene el complejo olfatorio (trígono, cintillas, etc.), y en una parte post-Silviana, situada lateralmente a la silla turca del esfenoides. La cisura de Rolando o circunvolución de Rolando, llamada también cisura central o circunvolución central, se inicia en correspondencia a una ramificación (rama posterior) de la circunvolución de Silvio y va hacia arriba y un poco hacia atrás, alcanzando frecuentemente, después de un curso flexuoso, el nivel del borde superointerno de cada hemisferio cerebral, dividiendo claramente el lóbulo frontal del lóbulo parietal, donde la cisura de Silvio separa la parte inferior del lóbulo frontal y del lóbulo parietal del temporal. Por último, la circunvolución parietooccipital o perpendicular lateral se origina del margen superior del hemisferio, yendo hacia delante y hacia abajo, para terminar cerca del borde lateral del mismo hemisferio, dividiendo el lóbulo parietal del lóbulo occipital.
Cada lóbulo presenta además circunvoluciones menos profundas o surcos que delimitan otras circunvoluciones, en las cuales están situados centros nerviosos de importancia considerable y cuya lesión eventual lleva consigo daños específicos en regiones bien determinadas del organismo. Se aprecia una circunvolución rolándica o frontal ascendente, una circunvolución postrolándica o postcentral, una circunvolución parietal inferior, una primera, segunda y tercera circunvoluciones occipitales, etc...Otras cisuras o surcos se encuentran también en la cara media de cada hemisferio (cisura calloso-marginal, calcarían, perpendicular media), junto a los otros lóbulos y circunvoluciones (circunvolución del cuerpo calloso, circunvolución frontal media, lóbulo temporoccipital), etc.
Grandes masas de sustancia gris están contenidas en el espesor del cerebro (núcleos subcorticales): éstos forman el cuerpo estriado y el tálamo óptico. El primero está a su vez dividido por fascículo de fibras mielinizadas en dos porciones, que constituyen el núcleo caudado, en relación con el ventrículo lateral, y el núcleo lenticular, colocado al exterior del ventrículo mismo. El tálamo óptico se encuentra en correspondencia del suelo de cada ventrículo lateral, presentando una forma ovoidal, estando constituido, desde un punto de vista estructural, por cuatro núcleos principales de células nerviosas destinado a recibir fibras que provienen del nervio olfatorio; al núcleo externo está en relación con la sensibilidad general, y, por último, el núcleo interno recibe impresiones de la sensibilidad visual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario